Palau Güell (1886-1889) en Nou de la Rambla 3-5 Segundo y difícil encargo
de su amigo. En tan sólo 18 x 12 metros de planta, Gaudí debía construir un
suntuoso palacio. Como lo hizo asombra al visitante, lo que desde la estrecha
calle pasa desapercibido, se agiganta con los mágicos efectos visuales de su
cúpula, vidrieras, escaleras y ventanas. Culminando tal paraíso en la azotea
con un extraordinario jardín. Más de uno que la conozca se asombraría al conocer
sus dimensiones es grandiosa, extravagante y genial, como toda su obra.
Finca
Güell (1884-1887) en Av. de Pedralbes, 77 creado por Gaudí para su gran
amigo y promotor, el industrial Eusebi Güell.
Colegio
Teresiano (1888-1889) en Calle Ganduxer, 87" Este colegio de inspiración
gótica que Gaudí trabajó respetando estrictamente los principios de pobreza
la orden, resultó una genial combinación de formas tradicionales y futuristas.
Puerta
de la Finca Miralles en Passeig Manuel Girona Pequeño encargo de su amigo,
sólo una puerta, curiosamente en contraste con la Casa Calvet que en aquella
época construía.
Casa
Vincens (1883-1888) en Calle de les Carolines 18-24" Su debut arquitectónico.
No es el palacio de un príncipe de las 1001 noches, sino de un fabricante de
azulejos, material que el artista empleó masivamente, junto con otros también
muy baratos como ladrillo e hierro, obteniendo los impresionantes resultados
que le marcaron durante toda su carrera.
Casa
Milá (1906-1910) en Passeig de Gràcia 92 Es quizás el edificio que mejor
sintetiza todos los elementos arquitectónicos de Gaudí, con su fachada porosa
como si de las dunas del desierto se tratara, con su aspecto de panal de abejas
o como si de una formación de soldados se tratara. Sin embargo, por futurista,
en su época fue criticado y satirizado, por ello el nombre que recibió de «La
Pedrera».
Casa
Batlló (1904-1906) en Passeig de Gracia 43 Fachada sin una singular línea
recta, incluso sus muros son ondulados, como si estuviese elaborada en piel,
como sus puertas de piel de ternero que tanto alabó Dalí. Elefantes, monstruos
o máscaras venecianas entre otros son los elementos que evocan la contemplación
de su fachada. Como utilizó el azulejo en infinitos y delicados matices de azules
es otra curiosidad que no se le escapa al visitante.
Casa
Calvet (1898-1900) en Calle Caspe Otra de sus casas con propósitos prosaicos;
edificio de viviendas y negocios. Este fue el edificio más convencional que
proyectó Gaudí. Por él recibió la única mención de su vida como reconocimiento
de la ciudad a su trabajo.
Bellesguard
(1900-1909) en Calle Bellesguard» Símbolo de Cataluña, pues el último rey
catalán, Martí I, había tenido allí su casa de recreo. Siglos más tarde esta
construcción gótica fue modificada por Gaudí llegando a un resultado de genial
armonía